PERUANO DETENIDO EN IRAQ ESTA INCOMUNICADO Y DESPROTEJIDO

El peruano José Jimmy Becerra Escalante, detenido en Iraq desde hace cinco meses, está a la espera de que lo traslade a Lima la agencia peruana de la Interpol, dijo a los medios un compañero de la agencia privada de seguridad para la que trabajaba. Becerra Escalante, según informó la semana pasada el noticiero peruano “América Noticias”, fue arrestado por la Interpol en Bagdad cuando pretendía regresar a su país, hace cinco meses, y desde entonces no se sabe de su paradero.

El peruano fue acusado en el 2005 de adulterar las nóminas de los trabajadores cesantes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), institución para la que trabajaba antes de incorporarse a una compañía de seguridad privada estadounidense contratada en Irak. Esa causa fue la que motivó su arresto en Bagdad cuando iba a regresar a su país, pero no se tienen muchos detalles sobre su situación, según dijo hoy uno de los empleados de la compañía de seguridad estadounidense “Triple Canopy”.

La fuente, que pidió mantener en reserva su identidad porque les tienen prohibido hablar con los periodistas, confirmó que uno de sus colegas le había indicado que Becerra no podía salir del país hasta que no viniera de Lima un equipo de la oficina peruana de la Interpol.

DESCONOCEN SITUACIÓN
Sus antiguos compañeros de trabajo desconocen cómo es su situación, agregó la fuente, pero sospechan que sus condiciones carcelarias no son buenas, teniendo en cuenta las limitaciones que tiene Irak. “Triple Canopy” está contratada por el Departamento de Estado para dar seguridad a instalaciones estadounidenses como las que se encuentran en Irak. Sus efectivos, de nacionalidad peruana, filipina y ugandesa, se encargan del segundo cordón de seguridad para acceder a la llamada “zona verde”, después de los policías y militares iraquíes.

ZONA PROTEGIDA
En la “zona verde” hay varias embajadas y varios ministerios iraquíes, y está protegida por especiales medidas de seguridad. La fuente precisó que actualmente hay cerca de mil peruanos trabajando para “Triple Canopy” en Irak. Antes de llegar a Bagdad, los agentes privados de seguridad firman un contrato en la embajada estadounidense que, entre otras cosas, establece que si cometen alguna irregularidad durante su misión son devueltos a su país de origen, según la fuente.

PERUANA SE SIENTE SECUESTRADA EN EGIPTO

Un martirio diario vive en El Cairo, Egipto, la peruana Graciela Ana Valderrama Sandoval, a quien su esposo, el musulmán Mahmoud Hassan, la llevó hace diez a ese país para mantenerla prácticamente secuestrada y sometida a constantes maltratos. La mujer conoció a Hassan en Roma, Italia, cuando ambos trabajaban como comerciantes de artesanías. Se casaron y tuvieron una niña pero por la difícil relación que tenían, Graciela Valderrama advirtió al musulmán que se separaría de él.

onciente del inminente término de su relación, Hassan invitó a Graciela a hacer un último viaje juntos. El destino era El Cairo, lugar de origen de Hassan y de donde este no la deja volver hasta ahora. El musulmán se vale de las reglas que hay en su país para mantener a Graciela a su lado, pues de probarse que una mujer traiciona a su pareja sería sometida a mutilaciones genitales.

Según un informe emitido por “ATV Noticias”, la pareja tuvo dos niñas más lo cual aumentó la ira del musulmán a la peruana, pues este ansiaba tener un niño para hacerlo su heredero. Desde El Cairo, Graciela clamó por ayuda a las autoridades peruanas y narró que entre otros abusos, Hassan la golpeaba sin piedad con un martillo en la cabeza, aún en presencia de sus niñas y por más que estas le lloren pidiéndole que cese su maltrato.